"Había una vez, en una lejana galaxia, flores que..."
¿Qué hago yo en este mundo en blanco y negro que no quiere el color de la vida, sino la oscuridad de sus propias desdichas?
Una "estatua viviente" ofreciendo su mejor perfil.
Buceando en el baúl de los recuerdos, me encontré con esta foto que le tomé hace unos años a Don Luis, marino de todos los mares y sueños.

En estos días de efervescencia futbolística, me acordé de esta foto de un pequeño amigo que realmente ""vivía" su equipo.
Con la atmósfera nostálgica de los retratos tomados los primeros días del siglo XX.
Extraña tristeza.